Home » Alimentos y Bebidas » Volver a ser un niño comiendo pasteles

Volver a ser un niño comiendo pasteles

Los niños viven mucho más felices que nosotros. Para empezar, creen en la magia, algo a lo que contribuyen las visitas anuales de Papá Noel y Los Reyes Magos a las casas de todos los niños del mundo con el único y firme propósito de dejarles juguetes debajo del árbol. Pero no solo eso: los niños no son conscientes de la mortalidad de l vida, juegan y disfrutan cada segundo, corriendo con ganas como nunca ha corrido nadie antes ante la creencia de que, si sucede algo, sus padres siempre estarán ahí para protegerlos. Pero no nos pongamos metafísicos: ¿quieren ustedes saber cuál es la mayor ventaja de los niños? Sí, lo han adivinado: su metabolismo. Todos esos dulces y pasteles deliciosos que los adultos ansiamos comer pero no podemos; por colesterol, por mantener la línea, por lo que sea…; en fin, todos esos dulces y pasteles se corresponden, en todos y cada uno de sus compuestos químicos, con lo que necesita el organismo infantil; como los deliciosos dónuts que tan culpables nos hacen sentir cuando pretendemos bajar un poco de peso.

Ahora, imagínense que están paseando por Madrid, admirando sus calles y sus emblemáticos edificios adornados de estatuas; los de Gran Vía. Imagínense que pasan frente a una de las magníficas pastelerías industriales de Madrid, cuyos escaparates nos tientan a cometer el pecado de la gula. ¿No es terrible? Bueno, voy a aliviar un poco sus conciencias: no pasa nada por degustar los maravillosos dulces de las fábricas de pastelería de Madrid, o de cualquier otra ciudad, de vez en cuando. Como dicen los sabios, todo engorda, la diferencia es la cantidad que comamos. Así pues, una vez al año, cuando llegue el momento de comprarse el Roscón de Reyes de nata o de trufa, por favor, no se lo coman a disgusto; saboréenlo como si no hubiera un mañana. Y si se han quedado con ganas de dulce al mes siguiente, busquen más información en pastelerías como Productosluque y cómprense algún otro producto delicioso. Sean niños por una vez, que no pasa nada. La vida está para eso.

Check Also

Un buen reloj y un buen despertador

Se suele decir que los españoles inventamos la siesta y, además, se dice con orgullo, …